SIGNIFICADO DE CRISIS
El término «crisis» se refiere a situaciones que nos generan una sensación de angustia o desafío, como nacer, atravesar una enfermedad, enfrentar problemas económicos, casarse, criar hijos, estudiar una carrera, perder a un ser querido o cambiar de ciudad, entre muchas otras. Aunque esta sensación suele ser rechazada, a menudo la buscamos, tanto consciente como inconscientemente, ya que representa un cambio brusco o una transformación significativa dentro de un proceso de vida.
LA CRISIS TE LLEVA A DECIDIR
Ante una crisis, nos enfrentamos a una decisión crucial: avanzar a través de ella o evitarla. Esta decisión se reduce a dos opciones:
- a) enfrentar la crisis y atravesarla, o
- b) evadirla.
Cuando alguien decide no enfrentarla, las consecuencias pueden ser graves, como interrumpir un proceso de maduración personal o retrasar las bendiciones que seguirán una vez superada la crisis. Por ejemplo, en una crisis matrimonial, somos nosotros quienes decidimos si continuar con la relación o recurrir al divorcio. En una crisis financiera, igualmente, somos nosotros quienes debemos decidir si persistir en la búsqueda de solución o rendirnos ante el estrés y la angustia.
Cada uno de nosotros, basados en nuestra perspectiva personal, jerarquizamos nuestras crisis, asignándoles un valor que puede variar de una persona a otra. Sin embargo, hay una crisis universal que nos lleva a un punto de convergencia: la muerte. La pérdida de un ser querido, sobre todo cuando ocurre de manera inesperada, representa una de las crisis más difíciles de superar. Un ejemplo de esto es lo que vivieron dos hermanas junto a Jesús. En cuestión de días, la muerte de alguien tan cercano irrumpió en sus vidas, pero, en medio de esa tragedia, se manifestó el poder de Jesús. Aunque aún no había muerto en la cruz, Su presencia reveló el poder de la resurrección, que pronto vivirían de manera profunda con Su propia resurrección.
Te invito a leer Juan 11:1-4, que dice: «Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana. Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.«
LA CRISIS ES UNA ESCUELA
Las universidades más prestigiosas del mundo son también las más difíciles de atravesar. Esto se debe a que su nivel académico es tan elevado que exige un compromiso y dedicación excepcionales. Estas instituciones poseen un estándar de pensamiento que define su objetivo principal, el cual encapsulan en un lema: “Preparamos a los mejores en excelencia”. La palabra «excelencia» resume todo el patrón de pensamiento y comportamiento que los estudiantes adoptarán a lo largo de sus vidas. Sabemos que muchos pueden decir que son buenos, pero solo unos pocos pueden afirmar ser excelentes. Ser excelente no solo implica estar libre de errores, sino también ser sobresaliente en bondad. Aunque parezca extraño, así lo define el diccionario: ser «sobresaliente en bondad». Al reflexionar sobre este concepto, comprendí que si alguien se considera excelente pero no demuestra bondad al compartir conocimiento y aprendizaje con los demás, entonces no puede verdaderamente llamarse excelente. Sin esta cualidad esencial, estarías fuera de lo que significa ser excelente, ya que tu motivación estaría impulsada por un “egoísmo consumado”. La crisis, entonces, se convierte en una escuela de excelencia, que te invita a ser sobresaliente en bondad. Esta bondad se refleja cuando aprendes de tus experiencias y, a su vez, compartes con otros lo que has aprendido. Cristo, con Su inmenso amor, nos mostró lo que fue la cruz: una entrega sobresaliente de excelencia en bondad.
Recuerda que, para el diablo, tus logros son sus fracasos. Él busca que cada día creas que has superado tus crisis valiéndote de sus ataques y de tu egoísmo. De esta manera, su objetivo es nublar tu mente, impidiéndote enfrentar tus crisis con excelencia.
Si amas, atravesarás crisis. María, Marta y Lázaro amaban profundamente a Jesús. María, de manera especial, lo demostró cuando ungió los pies de Jesús con un perfume muy costoso. Fue por este amor tan profundo que Jesús permitió que atravesaran la crisis de la muerte. Les dijo a Sus discípulos que no iría a ver a Lázaro cuando recibió la noticia, porque esa noticia no sería para muerte. Esto nos enseña que las crisis permitidas por Dios tienen como propósito eliminar lo malo en nosotros, aquello que nos impide recibir la vida que Él quiere darnos. Si amas a Dios, Él te enseñará a través de las crisis.
CUATRO PREGUNTAS QUE NOS AYUDARAN A ATRAVESAR LAS CRISIS
1) ¿DE QUE MANERA REACCIONAMOS FRENTE A LA CRISIS? ¿CON EL ALMA O CON EL ESPÍRITU?.
Estamos compuestos por espíritu, alma y cuerpo. A través del espíritu (humano), que Dios nos ha otorgado, podemos comunicarnos con Él, quien es Espíritu. El alma, por su parte, abarca nuestra mente, voluntad y emociones, mientras que el cuerpo actúa como el vehículo temporal que transporta tanto al espíritu como al alma. Nuestra vida se desarrolla en estos tres planos, pero somos nosotros quienes decidimos si nos relacionamos con Dios a través del alma (equivocado) o en el espíritu.
Es más común de lo que pensamos caer en el error de vivir, adorar y servir a Dios de manera almática. Tal vez ni siquiera nos hemos dado cuenta, pero es nuestro orgullo o «ego» el que se manifiesta en nuestra relación con Dios y en nuestra vida cotidiana. Esta actitud refleja lo que nos sostiene en tiempos de crisis: si nuestra vida está anclada en el alma o en el espíritu. Nunca olvides que Jesús eligió enfrentar Su muerte en el espíritu, no en el alma. Lo hizo por ti y por mí, sabiendo que ese momento, aunque posiblemente la mayor crisis de Su vida humana, sería el que salvaría al mundo entero.
Te animo a reflexionar sobre la posibilidad de que la crisis que estás atravesando hoy pueda convertirse, en un futuro, en un instrumento de bendición para otros.
2) ¿CÓMO ESCUCHAMOS AL SEÑOR CUANDO ATRAVESAMOS UNA CRISIS?
Existen dos formas muy diferentes de escuchar a Dios: una es con el alma y la otra con el espíritu. En la historia de Marta y Jesús, vemos cómo Marta le reprocha a Jesús el hecho de haber tardado tanto en llegar a ver a su hermano. Este reproche refleja que Marta estaba escuchando a Dios desde el plano del alma. Sin embargo, Jesús le responde que la muerte de Lázaro era para la gloria de Dios, lo cual muestra que Jesús estaba hablando y escuchando en el espíritu.
Cuando escuchamos a Dios desde el alma, permanecemos angustiados durante la crisis, pero cuando lo escuchamos en el espíritu, la fe comienza a surgir. Recordemos que la fe viene por el oír (en el espíritu) la palabra de Dios (Romanos 10:17).
El diablo sabe que, si logramos recibir una palabra de Dios en medio de la crisis, nuestra fe puede renacer, y con ella, nosotros también.
Cuando Jesús informó a Sus discípulos que Lázaro había muerto, les dijo que esto sería una oportunidad para que pudieran creer. El Señor deseaba enseñarles a ver con los ojos del espíritu, incluso en medio de la crisis.
3) ¿SABÍAS QUE NUESTRO RELOJ ES DIFERENTE DEL RELOJ DE DIOS?
En los momentos de crisis, existen dos relojes que funcionan a ritmos muy distintos: el nuestro y el de Dios.
El nuestro, llamado «Chronos», nos marca el paso del tiempo: nos dice qué hora es, nos recuerda nuestras obligaciones, nos advierte cuando no podemos continuar, cuando enfrentamos una enfermedad grave o cuando perdemos a un ser querido. Sin embargo, el reloj de Dios, conocido como «Cairos», nos recuerda que nuestras vidas están marcadas por la eternidad, y que toda tribulación es temporal. Este es el reloj que Jesús siguió. Él no se apresuró a ir a ver a Lázaro, sino que esperó el tiempo perfecto de Dios. Así, nuestra crisis no será resuelta en nuestro tiempo, sino en el de Dios, conforme a Su Cairos.
Si Dios no responde a tus peticiones en el momento que tú esperas, es porque tiene algo mejor preparado. María y Marta pidieron que Lázaro fuera sanado, pero Jesús les dijo: «No quiero sanarlo, quiero resucitarlo». Cuando Dios cierra una puerta, es porque está a punto de abrir una aún más grande. Y cuando parece que llega tarde, es simplemente la hora perfecta según Su reloj. Cuando Dios permite que algo muera, es porque tiene el poder de resucitarlo.
4) ¿QUIÉN ALUMBRA NUESTRA NOCHE EN MOMENTOS DE CRISIS?
Puedes estar atravesando tu peor crisis, pero en el espíritu, Cristo te ilumina para que no tropieces jamás. Cuando las personas te digan: «No quisiera estar en tu situación», respóndeles: «Tengo la luz de Cristo. Con mis ojos físicos no veo con claridad, pero mi espíritu está unido a Cristo, y Él me ayuda a ver la solución a mi crisis. Por eso, todas las decisiones que tome serán correctas.»
En Juan 14:27, Jesús dice: «La paz os dejo, mi paz os doy, yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo«
La paz que ofrece el mundo es emocional, mental y pasajera, porque depende solo de lo que experimentamos a nivel almático. Cuando algo altera nuestro bienestar, esa paz se desvanece. Pero la paz que Jesús nos da permanece en el corazón, incluso en medio de las dificultades que atravesamos. Jesús es el Príncipe de Paz. Recuerda siempre que paz no es la ausencia de conflicto, sino el conocimiento profundo de quién es Dios en tu vida.
Dios te asegura que tu crisis no es para la muerte, sino para que puedas ver Su gloria, y cuando eso suceda, tu corazón se llenará de gozo.
Aplicaciones para la vida son libros que te invitan a emprender un viaje «no de autoconocimiento», sino del conocimiento del diseñador de tu vida.
Así como las aplicaciones que has bajado a tu celular para facilitar tu vida, así pretenden ser cada enseñanza que puedas adquirir de este libro.
Estos libros se encuentran en dos formatos, impreso y digital. Si compras los dos tomos en formato digital, te llevarás de regalo otro libro digital sobre el autismo.









